En agosto de 2023, durante el feriado del 10 de agosto, nuestros caminos se cruzaron gracias a la insistencia de un gran amigo en común que estaba convencido de que debíamos conocernos. Ese viaje al Oriente terminó siendo el comienzo de todo.
Desde el primer momento hubo algo especial. Cuando Sara se bajó del avión, su estilo, su seguridad y esa forma tan natural de llenar de alegría todo a su alrededor hicieron imposible no quedar completamente cautivado. Entre conversaciones que fluían sin esfuerzo, risas y días compartidos, empezamos a descubrir lo bien que se sentía estar juntos.
Nuestra primera cita llegó poco después, en Quito, alrededor de una mesa de sushi y una conversación que parecía no tener fin. Apenas dos semanas después ya éramos novios, y desde entonces nuestra historia se ha ido llenando de aventuras, viajes y recuerdos que nos han permitido conocer el mundo… y conocernos cada vez más el uno al otro.